DIAGNOSTICO
Primero que nada se debe tener en cuenta el siguiente diagnóstico sobre la situación de las universidades en América Latina, en cuanto a términos cuantitativos, para conocer la diferenciación y el alcance que caracteriza sus sistemas de educación superior.
En 1950, el porcentaje de estudiantes de entre 20 y 24 años de edad de nivel superior era de 1.9%. En 1975 este porcentaje se elevó a 11.7%, mientras que en 1994, se incrementó a 20.7%. Con estas cifras América Latina tiene como promedio una tasa de escolaridad universitaria equivalente al modelo de acceso de masas, sin embargo hay diferencias dentro de este mismo modelo. Por ejemplo Argentina ha alcanzado niveles de acceso universal (35%), hay 12 paises que caen en el modelo de acceso de masas (25%-35%) y 6 paises que todavía están en el modelo de elite (menos al 15% de acceso)
El numero total de instituciones de educación superior (IES) en América Latina hacia el año 1994 era de 5438. De ellas un 54% pertenece al sector privado y sólo 15% son instituciones universitarias. En total existían 812 universidades de las cuales el 61% son privadas. Se observa que en estos momentos, las instituciones no universitarias, tienen una presencia muy alta (representan el 85.1% del total de las IES), sin embargo en términos de matricula siguen siendo las instituciones universitarias las que tienen mayor porcentaje de estudiantes.
En la región existen cerca de 700 mil profesores, de os cuales un 72% pertenecen al sector público y el 75% se concentra en instituciones universitarias.
El número de programas de postgrado alcanzan un total el 8000, siendo las maestrías las que más presencia tienen , ya que representan el 51% del conjunto de programas. En cuanto a matriculas, la región cuenta con más de 180 000 estudiantes de los cuales el 75% pertenece al sector público. En el caso de los doctorados el 90% de los matriculados pertenecen a este sector.
LAS TRANSFORMACIONES EN MARCHA
Leyes
Las reformas sobre educación superior en América Latina están en marcha. Chile representa un caso particular pues si bien su ley fue aprobada en 1981 contenía ya los elementos del modelo de transformación que más tarde se constituyeron como discurso modernizador para los países de la región
Los cambios fundamentales planteados, tanto en las leyes que ya han sido aprobadas como en las nuevas propuestas, están orientados a aspectos como énfasis en la evaluación y acreditación, ampliación de las instancias de coordinación hacia lo privado y no universitario y libertad a las instituciones públicas para decidir sobre el ingreso y aranceles para los estudiantes, en los casos que no existían estas prerrogativas.
Argentina representa uno de los países en los cuales ha transcurrido poco tiempo de haberse aprobado una nueva ley de educación superior. Contiene reforma al régimen económico de las universidades públicas, adopción de un marco jurídico común para toda la educación superior, libertad de ls instituciones públicas para decidir el ingreso y el cobro de aranceles y constitución de sistemas de evaluación y acreditación.
México representa al grupo de países que todavía no ha llegado a un consenso en relación a la necesidad de plantear un nuevo marco jurídico para la educación superior, sin embargo este país independientemente de una nueva ley fue uno de los primeros en la región en establecer políticas de evaluación institucional en la educación superior.
Reformas
Las áreas escogidas para analizar las reformas que los países latinoamericanos están llevando a cabo han sido: financiamiento, organización y sector académico. Estas tres áreas están fuertemente relacionadas pues un mayor énfasis en la evaluación y la acreditación y sobre todo la elevación de la calidad académica no pueden pensarse fuera del contexto del financiamiento
Financiamiento
Chile es el país que más ha diversificado las opciones de financiamiento, en un esfuerzo por equilibrar la presencia de varios modelos: negociado, insumos, resultados, y calidad. Este modelo esta en estudio en Colombia y en Ecuador. Cuba por su parte incorpora los criterios de insumos y resultados; mientras que México incorpora a la asignación directa de los recursos, los modelos de resultados y eficiencia.
Ante las nuevas exigencias de eficiencia pertinencia y equidad que están recibiendo las instituciones de educación superior de la región no se puede prescindir de apoyos financieros sustantivos y diversificados. Hay necesidad de un aumento del financiamiento total, pero especialmente de un cambio en las transferencias de asignaciones y de nuevas formas de enfrentar del gasto. Por mas que el presupuesto aumente al infinito no se lograra superar los retos que tienen que enfrentar estas instituciones a menos que las nuevas formulas de financiamiento se den paralelamente con reformas dirigidas a aumentar el nivel de eficiencia interna, la pertinencia externa de las instituciones y la modernización de los sistemas legales. Todo esto debe llevarse a cabo en un contexto de opciones de cambio integrado hacia una cultura de la evaluación y la acreditación cimentada en la confianza como núcleo de encuentro de los distintos agentes interesados en la elevación del conocimiento societal.
Las reformas mas frecuentes en el área de organización son las relacionadas con evaluación y acreditación y en segundo lugar la flexibilidad en las relaciones con el sector productivo asi como los marcos regulatorios para las instituciones privadas.
Entre los países que han dado curso a reformas de evaluación y/o acreditación a nivel nacional se encuentran: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, México. Los países en los cuales estas reformas están en estudio son: Ecuador, Panamá, Uruguay, Venezuela, y algunos países centroamericanos. Los actuales modelos de organización se apoyan en la racionalización de los recursos financieros. En este sentido, la evaluación de la marcha de las instituciones ha sido asociada con el financiamiento en parte como una manera de establecer incentivos para mejorar la calidad y como una manera de racionalizar el financiamiento.
Los procedimientos de evaluación institucional tiene como objetivo determinar si una institución alcanza los estándares de calidad establecidos como mínimos por el sistema de evaluación utilizado. Para llevar a cabo estos procedimientos se precisa de instancias intermedias entre las instituciones y el gobierno, en forma de comités o de Consejos Nacionales de Evaluación. Estas instancias están dotadas de autonomía y capacidad técnica que los habilita para el ejercicio de la regulación de los sistemas de educación superior.
México es uno de los países de la región donde primero se instaura este proceso de nacional de evaluación, si se toma en cuenta como etapa inicial 1984, fecha de presentación de la metodología evaluativa por parte del Grupo Técnico de la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior. En 1990 y 1992, la Comisión coordinó la aplicación de los instrumentos de evaluación en las universidades públicas. De esta experiencia surgieron importantes elementos de reflexión hacia la superación de criterios donde prevalecía una orientación cuantitativa con efectos homogeneizadores.
Brasil ha tenido una experiencia muy diferente a la de México ya que las iniciativas de evaluación surgieron desde las propias universidades, como una manera de hacer frente a propuestas evaluativas que, a mediados de los ochenta, lanzó el gobierno de turno y las cuales estaban basadas en criterios de productividad académica estrictamente vinculadas al sector gubernamental. Durante tres años cerca de 100 universidades desarrollaron voluntariamente autoevaluaciones mediante el Programa Institucional de Evaluación de las universidades. En octubre de 1996 el Presidente de Brasil dicto un decreto donde instaura un Sistema Nacional de Evaluación de la Educación Superior, con la idea de integrar los resultados del proceso autoevaluativo a los nuevos procedimientos. De esta manera se evaluaran todas las universidades públicas y privadas del país. Una de las principales características de la evaluación es la creación de del Examen Nacional de Curso en el cual los alumnos del ultimo año hacen una prueba sobre los contenidos que supuestamente han debido aprender de acuerdo a los programas establecidos.
En Venezuela existe una comisión de evaluación institucional de las universidades desde 1983 que fue instaurada por el Consejo Nacional de Universidades. Sin embargo, este tipo de evaluación no ha tenido resultados esperados probablemente porque se hizo con una concepción poco participativa y porque pocas universidades asumieron los compromisos establecidos.
En Colombia se ha creado el Sistema Nacional de Acreditación y el Consejo Nacional de Acreditación.
En México las presiones del Tratado de Libre Comercio han incidido en una mayor importancia de la acreditación internacional de algunas instituciones y carreras.
En Argentina, a partir de la Ley de 1995 se creó la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria encargada de dirigir los procesos de acreditación y evaluación en todas las universidades.
Evaluación, información, investigación y toma de decisiones
El concepto de evaluación que se está manejando en los nuevos proceso de reforma, tiene una connotación diferente al concepto tradicional en el cual la evaluación se asumía como una actividad que tenía como objetivo controlar los estándares académicos de la institución. Los nuevos procesos de evaluación apuntan más bien a considerarla como un elemento clave en la política y gestión institucional. Dentro de esta nueva concepción la información evaluativa forma parte de las estrategias necesarias en la toma de decisiones dirigida a transformar las instituciones
Actualmente se está tendiendo a combinar indicadores de eficiencia con indicadores de resultados lo que daría un índice de calidad. O sea que, además de indicadores cuantitativos como proyectos de investigación, publicaciones, tasa de egresados, etc, se tiende también a considerar indicadores de valor agregado como promoción de valores, de cultura nacional, de integración social.
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